Os lo describo, por que vale la pena, joder. Escribo en mi mesa de la 630. El sol está a tres dedos de ponerse en el horizonte. Los rayos cruzan al bies mi escritorio a través de la ventana. Y a través de la puerta del balcón, el mismo sol crea un tabique de luz que ilumina mi cocina.
Tengo un canuto en la comisura de los labios. Un gustoset, 3/4 de hueva y 1/4 de white russian. Un tempranillo Madrileño de Laguna mediado, con la etiqueta diseñada por Roberto Torretta. 2008. 4,5€. En el fuego, mentira, en el fuego no, por que es una cocinita eléctrica (hecho de menos cocinar con fuego), una sartén con cebolla y pechuga de corral, se sofríe al mínimo. Cheddar de Amsterdam. Huevos de granja ecológica. Un pimiento también ecológico. Un pepino nachovidal. Media bolsa de ensalada florette. Medio paquete de tomates cherrys. Balsámico+miel+aceite+ajoenpolvo+albahaca. Pan de hogaza.
Revuelto exquisito y ensalada deliciosa. Estos víveres preparo, termino el vino. Apuro el cigarro mixturizado. Me encanta fumar mientras cocino. Y si se puede cocinar todo a fuego de leña, aún mejor. El sol sigue poniéndose. El cielo es un puto espectáculo. La cena, así, no tiene precio.
Con la vista puesta en el oeste...
PD: Foto tomada a la conclusión del banquete.
No hay comentarios:
Publicar un comentario