Nunca había retomado algo a lo que le hubiera puesto fin. Nunca había desandado mis pasos para volver a pasar por una misma senda de nuevo. Pero no, hay matices. No serán (no pueden ser) los mismos pasos, no exactamente los mismos.
Me alegro de volver a verte.
Me alegro de comenzar a reconstruir los cimientos para un nuevo paradigma de cómo relacionarnos. De cómo ser más que colegas, amigos. Volver a disfrutar de nuevos espacios en los que reposar nuestros huesos. Nuevas presiones en las inserciones musculares tensas.
Me alegro de que tus dedos me alivien y relajen.
Me alegro de que en lo esencial no hayamos cambiado tanto... más bien, hemos evolucionado, tú a tu manera, yo a la mía, comparativamente mis cambios han sido más sustanciales...
¿Lo ves?
Otrora, con otras circunstancias... quizá sí habría posible. Pero cuánto te quiero.
Ë
PD: Hay cosas que nunca cambian. Feelings y conexiones que permanecen invariables.
5.27.2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario